INTRODUCCIÓN A LA VERSIÓN ESPAÑOLA



Quisiera dedicar esta versión en castellano de THE EASY WAY TO STOP SMOKING a mi mujer y a mis hijos, que sin fumar ellos, me han aguantado fumando durante 25 años.

Encontré accidentalmente este libro mientras compraba otros de encargo en una librería londinense. Mi primera reacción fue pensar que era un timo, que el autor se estaba enriqueciendo a costa de los pobres fumadores, y que seguramente él fumaba. No obstante, la curiosidad pudo más que la razón y lo compré.

Me olvidé completamente del libro, sin ni siquiera haberlo hojeado, cosa que suele ocurrir a menudo cuando se compra a voleo, y que espero no ocurra al posible lector de esta versión española.

Un verano, estando yo embarcado y habiéndome leído todos los libros que había destinado para el viaje, sin más opción que empezar a leer las recetas culinarias de mi hija, los prospectos de los medicamentos, o un periódico de hacía dos semanas, tomé la juiciosa decisión de comenzar a leer este libro. Desde aquel momento, todas las conversaciones en el barco giraron en torno al tema de fumar, mientras yo iba traduciendo y resumiendo el libro para mi compañero de viaje y fiel aficionado a la nicotina, Luis Sureda.

A los dos días dejamos de fumar. Nos parecía un milagro, y los demás compañeros de a bordo empezaron a cruzar apuestas sobre el tiempo que resistiríamos; ellos eran los primeros incrédulos. Ni Luis ni yo hemos vuelto a fumar, ni mis compañeros a apostar.

Este no es un libro sólo para fumadores, sino también para chicos que están en edad de empezar a fumar. Un padre que saca grandes bocanadas de humo tiene muy poco poder de convicción al decirle a su hijo lo malo que es el tabaco y lo mal que le sienta, sobre todo si el chico ve que a los cinco minutos ya está encendiendo otro "pernicioso" cigarrillo. Luis y yo fumábamos un mínimo de dos paquetes al día, con algún que otro purito.

La verdad es que dejar de fumar es fácil (tal vez algo más fácil para unos que para otros) y se vive muchísimo mejor sin tabaco.

MADRID, diciembre 1987.

Gonzalo Rivera





Ir a la página anterior Ir a la página siguiente.

Agregado el 27-04-2006